¿Qué son los broncodilatadores de acción prolongada?

Broncodilatadores de acción prolongada
Picture of Sergio Sánchez

Sergio Sánchez

Autor en terapiarespiratoria.es

Los broncodilatadores de acción prolongada son medicamentos esenciales para el tratamiento de enfermedades respiratorias crónicas como el asma y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). Su función principal es mantener abiertas las vías respiratorias, aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida. Pero, ¿qué son exactamente? ¿Cómo funcionan? ¿Cuándo y cómo se utilizan? ¿Qué se debe tener en cuenta al usarlos? Este artículo responderá a estas preguntas y muchas más en detalle.

Comprendiendo los broncodilatadores

Los broncodilatadores son medicamentos que relajan los músculos que rodean las vías respiratorias, también conocidos como bronquios. Cuando estos músculos se relajan, los bronquios se ensanchan, permitiendo un mayor flujo de aire hacia y desde los pulmones. Esto puede ayudar a aliviar los síntomas de las enfermedades respiratorias, como la dificultad para respirar, la tos, la opresión en el pecho y la sibilancia.

¿Cómo funcionan los broncodilatadores?

Los broncodilatadores funcionan al relajar y abrir las vías respiratorias. Actúan sobre los receptores ubicados en los músculos de las vías respiratorias y alteran la forma en que se comunican estas células. Como resultado, los músculos que rodean las vías respiratorias se relajan, lo que permite un flujo de aire más eficiente hacia y desde los pulmones.

Acción rápida frente a acción prolongada

Los broncodilatadores se dividen en dos categorías principales: de acción rápida y de acción prolongada. Los de acción rápida brindan alivio rápido de los síntomas, pero su efecto dura solo unas pocas horas. En cambio, los broncodilatadores de acción prolongada proporcionan alivio más lento, pero su efecto dura mucho más, generalmente entre 12 y 24 horas. Por este motivo, se utilizan para el control a largo plazo de las enfermedades respiratorias.

Profundizando en los broncodilatadores de acción prolongada

Los broncodilatadores de acción prolongada son un componente esencial en el tratamiento a largo plazo de enfermedades crónicas como el asma y la EPOC. Su objetivo no es tratar un ataque agudo de asma o EPOC, sino ayudar a prevenir los síntomas a lo largo del tiempo. Son medicamentos de mantenimiento que se utilizan para controlar y reducir los síntomas en personas que experimentan síntomas con regularidad.

¿Por qué se usan los broncodilatadores de acción prolongada?

Se usan broncodilatadores de acción prolongada porque son efectivos para controlar los síntomas de las enfermedades respiratorias a lo largo del tiempo. Al relajar los músculos de las vías respiratorias, permiten a las personas con enfermedades respiratorias como el asma y la EPOC respirar con más facilidad. También ayudan a prevenir los síntomas y los ataques, mejorando así la calidad de vida de las personas que viven con estas afecciones.

Tipos de broncodilatadores de acción prolongada

Existen principalmente dos tipos de broncodilatadores de acción prolongada, los agonistas beta-2 adrenérgicos de acción prolongada (LABA) y los anticolinérgicos de acción prolongada (LAMA). Cada uno de estos tiene un mecanismo de acción único.

  • Agonistas beta-2 adrenérgicos de acción prolongada (LABA): Estos medicamentos, como el salmeterol y el formoterol, actúan sobre los receptores beta-2 adrenérgicos en los músculos de las vías respiratorias. Esto provoca que los músculos se relajen y que los bronquios se ensanchen, permitiendo así un mayor flujo de aire hacia y desde los pulmones.
  • Anticolinérgicos de acción prolongada (LAMA): Los medicamentos como el tiotropio y el aclidinio bloquean la acción de la acetilcolina, una sustancia que causa la contracción de los músculos de las vías respiratorias. Esto resulta en la relajación y ensanchamiento de los bronquios, facilitando así la respiración.

¿Cómo se administran los broncodilatadores de acción prolongada?

Los broncodilatadores de acción prolongada se administran generalmente mediante un dispositivo de inhalación. Esto puede ser un inhalador de dosis medida, un inhalador de polvo seco o un nebulizador. La elección del dispositivo depende de varias consideraciones, incluyendo la capacidad del paciente para usar el dispositivo correctamente, las preferencias del paciente y el médico, y la disponibilidad y costo del medicamento y del dispositivo.

Usos de los broncodilatadores de acción prolongada

Los broncodilatadores de acción prolongada se utilizan principalmente en el manejo de enfermedades respiratorias crónicas, como el asma y la EPOC. En el asma, se usan junto con corticosteroides inhalados para controlar los síntomas y prevenir los ataques de asma. En la EPOC, se usan para aliviar los síntomas, mejorar la calidad de vida y reducir el riesgo de exacerbaciones.

¿Pueden los broncodilatadores de acción prolongada curar el asma o la EPOC?

No, los broncodilatadores de acción prolongada no pueden curar el asma o la EPOC. Sin embargo, son una parte fundamental del tratamiento de estas enfermedades porque ayudan a controlar los síntomas, a prevenir los ataques y a mejorar la calidad de vida. En algunas personas, el uso regular de broncodilatadores de acción prolongada puede ayudar a prevenir el deterioro de la función pulmonar.

Efectos secundarios y consideraciones

Como cualquier medicamento, los broncodilatadores de acción prolongada pueden tener efectos secundarios. Estos pueden incluir temblores, nerviosismo, aumento de la frecuencia cardíaca y sequedad de boca. Es importante destacar que estos medicamentos deben utilizarse regularmente para ser efectivos, incluso si no tienes síntomas. Deben utilizarse bajo la supervisión de un profesional de la salud y siguiendo las instrucciones proporcionadas.

¿Qué hacer si experimentas efectos secundarios?

Si experimentas efectos secundarios al usar broncodilatadores de acción prolongada, es importante que hables con tu médico o farmacéutico. No dejes de tomar el medicamento sin consultar a un profesional de la salud. Es posible que pueda ajustarse la dosis o el tipo de medicamento para ayudarte a manejar los efectos secundarios.

Conclusión

Son una herramienta crucial en el manejo de enfermedades respiratorias crónicas como el asma y la EPOC. Aunque pueden tener efectos secundarios, su uso correcto y regular puede mejorar significativamente la calidad de vida de las personas que viven con estas enfermedades.

Nota: Este artículo es solo para fines informativos. Siempre debes consultar con un profesional de la salud antes de comenzar o cambiar cualquier tratamiento médico.

Fuentes:

Artículos relacionados

Picture of Sergio Sánchez

Sergio Sánchez

Redacto contenidos informativos desde hace más de 5 años para empresas referentes en el sector de las terapias respiratorias como Neumotec o IntusCPAP.

¿Quieres recibir novedades sobre este tema?

Únete a nuestra comunidad y entérate de todo lo relacionado con las terapias respiratorias.

Recibe noticias todas las semanas sobre terapias respiratorias.

¡No te arrepentirás!